La Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA) ha señalado que el país está destacándose entre las naciones con los controles más rigurosos en la prevención de lavado de activos y la financiación del terrorismo. En 2022, la banca dominicana invirtió RD$1,800 millones en tecnología y capacitación de personal para mitigar riesgos.
En una entrevista, Lidia Ureña, la primera mujer en presidir el Comité de Prevención de Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo (Coplaft) de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), compartió estos datos y subrayó la importancia de identificar a los nuevos “sujetos obligados” para evitar situaciones no deseadas.
Ureña mencionó que sectores como las cooperativas y los agentes de cambio son identificados como vulnerables, y se está trabajando intensamente con ellos. Otros sectores como los concesionarios de vehículos, constructoras y bancas de apuestas también requieren mayor fortalecimiento y capacitación, y la ABA está brindando apoyo en estos temas.
Además, se han añadido nuevos sujetos obligados financieros y no financieros bajo la ley, que también contempla la evasión de impuestos como un delito precursor de lavado de dinero.
Lidia Ureña destacó que muchos de los nuevos sujetos obligados carecen de los recursos humanos y tecnológicos necesarios para cumplir con las normativas, mientras que la banca se mantiene como el sector más avanzado en este ámbito, respaldado por su relación con corresponsales en el exterior.
Un banco múltiple del país aumentó su personal dedicado a la prevención de lavado de activos para preservar la reputación del país y evitar su inclusión en listas grises como las del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). Según Ureña, la pérdida de reputación tendría un impacto devastador en la inversión extranjera y las relaciones de corresponsalía.
En el próximo Congreso Latinoamericano de Prevención de Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo (Coplaft), que se celebrará en octubre, se abordarán temas como la inclusión de nuevos sujetos obligados, regulaciones emergentes, y el uso de tecnologías innovadoras. Ureña mencionó que figuras de renombre, incluyendo un secretario adjunto de un organismo evaluador regional, discutirán desafíos actuales como el uso de plataformas digitales para transacciones financieras.
La ABA también está trabajando para educar a todos los sujetos obligados sobre la importancia de no prestar sus cuentas para depósitos o retiros ilegítimos, evitando así ser clasificados como “mulas”.
En el ámbito financiero, los sujetos obligados incluyen bancos, intermediarios de valores, aseguradoras, y otros actores clave, mientras que en el sector no financiero se incluyen casinos, agentes inmobiliarios, joyeros, y profesionales jurídicos.
La ley 155-17 permite que el Comité Nacional contra el Lavado de Activos pueda incluir otros actores que representen riesgos y necesiten medidas preventivas.
Lidia Ureña Cedano, abogada con una maestría en estrategia legal y especialización en gestión de riesgos de lavado de activos, lidera estos esfuerzos. Con experiencia en entidades como Cevaldom y la Superintendencia del Mercado de Valores, actualmente es gerente senior de Regulación de la ABA y presidenta de Coplaft.
Este próximo congreso antilavado, el primero en ser realizado de manera presencial en República Dominicana, promete ser un evento clave para la discusión y mejora de las prácticas en toda la región, abordando desde nuevas regulaciones hasta la influencia de plataformas digitales en el sistema financiero.